Los voluntarios en Venezuela trabajan en turnos de 24 horas, con relevos constantes, para mantener las labores de ayuda tras el terremoto. El trabajo se organiza para asegurar el descanso y la continuidad de las operaciones.
El toldo de ayuda se inició con la búsqueda de una compañera de escuela desaparecida junto a su familia tras el colapso de un edificio. Lamentablemente, la encontraron sin vida, lo que motivó aún más su dedicación.