Un testimonio desgarrador revela la angustia de quienes buscan a sus seres queridos tras un devastador terremoto, enfrentando la falta de señal, conectividad y la improvisación en las tareas de rescate.
La búsqueda de un suegro de 86 años, cuya casa quedó sepultada bajo los escombros de un edificio derruido, pone de manifiesto la desesperación de las familias. Afortunadamente, el hombre fue rescatado con vida gracias a la intervención de sus vecinos, quienes lograron sacarlo por una ventana.
La hermana del esposo de la testigo, originaria de la zona de Caribe, otra de las más afectadas, se encuentra desaparecida tras el colapso total de su edificio. La geografía de La Guaira, entre montaña y mar, fue un factor determinante en la magnitud de la tragedia.
La falta de recursos básicos como gasolina y la escasez de alimentos, agravada por saqueos en tiendas de comida, complicaron aún más la situación. La improvisación y la falta de respuesta de las fuerzas de seguridad obligaron a los ciudadanos a autoorganizarse para la búsqueda y el rescate.