El equipo se trasladó a Venezuela para cubrir la búsqueda de sobrevivientes en el edificio colapsado Santa Rita. Se reportó un aumento en la cifra de fallecidos, superando los 2.259 muertos. Las labores de rescate se concentran en el área de las escaleras y el ascensor, donde aún quedan seis cuerpos por recuperar.
Un bombero jubilado, Rolando Peña, compartió la esperanza de encontrar sobrevivientes, mencionando que hubo "señales de vida" durante la madrugada. Su hijo, Gregory Peña, de 30 años, se encuentra entre las personas atrapadas.