Se descarta la aplicación del "método Bukele" en Argentina debido a las diferencias culturales, históricas e idiosincráticas entre ambos países. Sin embargo, se busca organizar los servicios penitenciarios para garantizar medidas de resguardo y cuidado.
Se implementó un sistema de alto riesgo inspirado en el modelo italiano, albergando a 140 presos considerados peligrosos y evitando que compartan espacios con otros reclusos. Este sistema busca resguardar y blindar la contención delictiva.