Profesionales de la odontología alertan sobre el elevado costo de tratamientos como el conducto, que puede oscilar entre 800 y 2.000 pesos, con una media de 120.000 pesos, lo que dificulta el acceso para gran parte de la población.
La situación se agrava por el colapso de las obras sociales y prepagas, que han quedado desfasadas respecto a la inflación, complicando la labor de los profesionales y limitando las opciones de cobertura para los pacientes. La pandemia de COVID-19 acentuó estos problemas, desacomodando los precios y la actualización de los aranceles.
A pesar de la alta demanda de servicios, la precarización laboral y la dificultad para acceder a tratamientos costosos plantean un panorama sombrío para la salud bucal en el país, impactando también en la calidad de vida de las personas.