Se abordó la problemática de las enfermedades en Venezuela, exacerbada por la falta de agua potable y la interrupción de servicios básicos. Hugo Pitti mencionó la preocupación por la malaria y el cólera, enfermedades que ya afectaban a algunas localidades antes de la tragedia.
Se señaló la escasez de vacunas y medicamentos, un problema crónico del sistema de salud venezolano. La falta de crematorios funcionales y la necesidad de recurrir a fosas comunes para los cuerpos de los fallecidos agrava la situación sanitaria y genera indignación.