La historia de Harleen, una madre en India que dejó su trabajo para dedicarse al cuidado de sus hijos, refleja los desafíos que enfrentan millones de mujeres profesionales tras el parto.
A pesar de contar con seis meses de licencia de maternidad remunerada, una de las políticas más progresistas del mundo, la sociedad patriarcal espera que las mujeres asuman la mayor parte de las responsabilidades de cuidado, dificultando su regreso al ámbito laboral.
Según un informe de la Universidad Ashoka, el 73% de las mujeres indias deja su empleo después de dar a luz por falta de apoyo.
Empresas como Prilla buscan revertir esta tendencia ofreciendo guarderías y modelos de trabajo híbrido, pero los prejuicios persisten.