Las naciones insulares del Pacífico, clasificadas por la ONU como pequeños estados en desarrollo, albergan a unos 13 millones de personas, la mayoría en Papúa Nueva Guinea. A pesar de sus diversas culturas, comparten una identidad común. Sus economías se basan en la pesca, el turismo y la agricultura, y la policía es su principal fuerza de seguridad ante la ausencia de ejércitos.
Estas islas, a menudo pequeñas y dispersas, se encuentran en una ubicación estratégica crucial para potencias como Estados Unidos y China, quienes compiten por influencia en la región. La seguridad climática y la cooperación para el desarrollo son prioridades clave para estas naciones.