Se afirma que el plan económico actual, liderado por Toto Caputo, tiene como objetivo la concentración de la economía y el empobrecimiento de la mayoría de la población. Se considera que no es una consecuencia no deseada, sino el plan mismo.
Se menciona que el Producto Bruto Interno (PBI) creció, pero a costa de la destrucción de empleo y empresas, algo sin precedentes. Incluso en sectores que crecieron, como la minería y la banca, se redujo el empleo.
Se destaca que los únicos beneficiados son los bancos, las mineras, las petroleras y un pequeño sector del campo. Se advierte a la población que no debe subestimar que el desarrollo espontáneo no existe; si no se interviene, la concentración económica es inevitable.