Se explica la diferencia entre una molestia muscular y un desgarro, definido como la ruptura de fibras musculares que puede ser leve, moderada o grave, corroborado por ecografía y resonancia.
Se detalla que el tratamiento de los desgarros ha evolucionado, priorizando la rehabilitación temprana y el movimiento cuidadoso para alinear las fibras musculares.
Se menciona el uso de plasma rico en plaquetas como tratamiento biológico que acelera la recuperación en atletas de alto rendimiento, aunque se aclara que no es mágico y requiere indicaciones precisas.