El segmento describe un asentamiento precario y aislado, comparándolo con una película de terror. Se relata la dificultad para transitar senderos que parecen no terminar y la presencia de personas descritas como "muy locas" y "muy peligrosas".
Los reporteros se encuentran con personas "territoriales" que reaccionan con hostilidad ante su presencia, preguntando quiénes son y exigiendo que bajen la luz. Se menciona que las casas construidas en el lugar son sobre terrenos usurpados y que la zona es de difícil acceso.