El programa presenta un informe sobre un asentamiento precario en un cerro, describiendo la vida de sus habitantes como una película de terror por la dificultad de acceso, la peligrosidad de las personas y los senderos intrincados.
Se observa la precariedad de las viviendas, muchas construidas con nylon, y se advierte sobre las duras condiciones de vida, especialmente durante el invierno. La comunidad se caracteriza por un fuerte sentido de pertenencia y cuidado del medio ambiente, con una mayoría de mujeres.
Se distingue entre "ocupante" y "usurpador", señalando que en este barrio, la mayoría de los habitantes se conocen y comparten una filosofía de vida ligada a la naturaleza. A pesar de la dificultad para establecer diálogo con algunos residentes, se percibe una comunidad unida y defensora de su espacio.