Se discute si el estado del campo de juego y el clima en Miami afectaron el rendimiento de la selección argentina en su partido contra Cabo Verde.
Se menciona que el campo de juego estaba seco y que la temperatura era elevada, pero se considera que estos factores son atenuantes menores.
Se concluye que el mal rendimiento de Argentina se debió principalmente a fallos individuales y la falta de ideas de juego, más que a las condiciones del campo o el clima.