El enviado especial a Miami, Octavio Petrich, describió el ambiente mundialista y la atmósfera de tensión vivida durante el partido de Argentina contra Cabo Verde. A pesar de la victoria, Petrich señaló que el equipo debe mejorar y que la gente interpretó el esfuerzo de los jugadores, convirtiendo el nerviosismo en aliento.
Se analizó la narrativa de Scaloni sobre la competitividad del mundial, recordando que Cabo Verde había empatado previamente a España y Uruguay. La victoria argentina se concretó sobre el final con goles de Lisandro y Cuti Romero, pero la previa del partido indicaba que no sería un paseo.
Octavio Petrich comentó que el equipo se enfrentará a Egipto en la siguiente fase, un rival con más historial, pero advirtió que en este mundial cualquier equipo puede complicar. La clave estará en la capacidad de Argentina para adaptarse a rivales físicos y tácticamente ordenados.