El partido entre Argentina y Cabo Verde se jugará en Miami bajo un clima de alta temperatura y humedad, con posibilidad de lluvias y tormentas que podrían afectar el desarrollo del encuentro.
Lionel Scaloni expresó su preocupación por el horario del partido, sugiriendo que un juego nocturno hubiera sido más beneficioso para el espectáculo. La temperatura rondará los 33 grados, con una sensación térmica cercana a los 40.
La meteorología es un factor clave a tener en cuenta, ya que la actividad eléctrica podría incluso llevar a una suspensión temporal del partido. Los jugadores, como Rodrigo De Paul, están preparados para afrontar estas condiciones.