Blanca relata cómo, tras pasar de un local a otro y crecer, sufrió un nuevo revés cuando, en su ausencia, sus empleados la dejaron sin mercadería y sin el dinero para reponerla. Esto la sumió en una profunda crisis, volviendo a acumular deudas al no poder reponer la mercadería, a pesar de haber solicitado préstamos para reiniciar su negocio.
Se encontraba nuevamente arruinada y perdida, sin saber cómo salir de esa situación. Durante cinco años intentó superar la crisis, pero la depresión y los fracasos continuos le impedían avanzar.