La Organización Mundial de la Salud ha alertado sobre el riesgo de propagación de enfermedades en Venezuela tras el terremoto, debido a la acumulación de cadáveres y la falta de salubridad.
En el centro de Caracas, la situación sanitaria se mantiene controlada, pero en zonas aledañas como San Bernardino, ya se reportan olores nauseabundos y signos de putrefacción, lo que exige medidas urgentes.
Se están implementando planes de contingencia y se insta a la población a tomar precauciones, incluyendo la vacunación, para prevenir posibles brotes de enfermedades. La recolección de escombros y la atención a los afectados son prioritarias para mitigar los riesgos sanitarios.