Las enfermedades alérgicas afectan a un gran porcentaje de la población mundial y su prevalencia va en aumento, especialmente en áreas urbanas. Los especialistas señalan que factores ambientales como la contaminación del aire y el cambio climático podrían estar contribuyendo a este incremento.
El jefe de alergias del Hospital Italiano, Claudio Parisi, explica que el cambio climático existe y tiene un impacto directo en la salud humana. El aumento de las temperaturas provoca que las plantas produzcan más pólenes durante periodos más largos, lo que intensifica los síntomas alérgicos. Además, la contaminación del aire, como el humo del diésel, puede potenciar estas alergias al facilitar la entrada de pólenes al organismo.
Las lluvias e inundaciones también contribuyen al problema, ya que generan hongos que provocan alergias. Incluso las tormentas eléctricas pueden afectar los pólenes, liberando proteínas que desencadenan crisis de asma y rinitis. Se estima que para 2050, la mitad de la población mundial podría ser alérgica, una condición influenciada tanto por la genética como por el medio ambiente contaminado.