Tras los devastadores terremotos en Venezuela, el trauma para los sobrevivientes no termina cuando la tierra deja de moverse, sino cuando su mente procesa la tragedia. Los expertos identifican tres fases en la adaptación a la nueva realidad: impacto/shock, reacción emocional y adaptación/recuperación.
Durante la fase de shock, es crucial la contención física. Luego, en la reacción emocional, surgen miedo, ansiedad y tristeza, siendo vital sentirse escuchado. La fase de adaptación implica reorganizar la vida, aunque persisten temores y la necesidad de sentirse seguro.
Los testimonios de los sobrevivientes revelan el impacto psicológico profundo, el miedo a regresar a sus hogares y la dificultad para asimilar la pérdida. El apoyo familiar y psicológico es fundamental para disminuir secuelas y miedos, permitiendo la expresión de sentimientos y la empatía de quienes los rodean.