Nelly le pregunta a Nels si está gorda, a lo que él responde con evasivas y finalmente admite que sí, aunque prefiere describirla como "grande" y no "gorda". Nelly se siente herida por la respuesta y le reprocha a Nels no haberle dicho nada antes, sugiriendo que si él le importara, le habría advertido.
La conversación revela la inseguridad de Nelly sobre su peso y su necesidad de validación por parte de Nels. Él, por su parte, se muestra incómodo y reacio a confrontar la situación directamente, pero finalmente admite la verdad, aunque con reservas.