Constantini describe un escenario complejo para el sector desarrollador, con un aumento del 100% en los costos de estructura que no se ve reflejado en un incremento similar de los precios en dólares. Esto genera el desafío de buscar la reducción de costos y la innovación en productos.
Mientras que los sectores de altos ingresos pueden continuar desarrollando proyectos debido a un margen de precio, los sectores medios bajos son los más afectados por la baja del ingreso disponible y el aumento de la canasta de alimentos y servicios, lo que impacta negativamente en la demanda.