Se argumenta que las tarifas de los servicios públicos continúan aumentando sin una justificación de costos clara, lo que amplía el margen de ganancia de las empresas energéticas. Estas ganancias se reflejan en sus balances financieros.
Se critica la gestión actual por no resolver los problemas existentes y se acusa a Diego de confundir datos nominales con poder adquisitivo. La discusión se centra en la necesidad de que los funcionarios resuelvan los "quilombos" y no solo se enfoquen en la duración de su mandato.