La gestión de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ante la catástrofe de los terremotos ha recibido críticas por su lentitud y falta de recursos.
Familiares de desaparecidos denuncian la falta de maquinaria, hidratación y alimentos, así como restricciones de acceso a las zonas afectadas. Un estudio de opinión revela una alta desaprobación de la gestión presidencial.
Agrupaciones de la sociedad civil solicitan la derogación de la Ley anti-ONG, que restringe la ayuda humanitaria, para facilitar el acceso de organizaciones y voluntarios a las zonas de desastre.