La situación en Venezuela es crítica tras dos terremotos que han dejado más de 2.500 fallecidos y un número indeterminado de desaparecidos. Las cifras oficiales no concuerdan con las estimaciones privadas.
Los rescatistas internacionales comienzan a retirarse ante la escasa esperanza de encontrar sobrevivientes. Las labores se centran ahora en la reconstrucción y la remoción de escombros, tareas que recaen en el gobierno de Nicolás Maduro.