Venezuela se encuentra de luto tras una semana de los devastadores terremotos que han dejado al menos 2.295 muertos y 11.276 heridos, según cifras oficiales. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró duelo nacional por una semana, expresando el profundo dolor del país por las pérdidas humanas.
La búsqueda de sobrevivientes entre los escombros se vuelve cada vez más difícil, y la cifra de desaparecidos es alarmante, superando los 60.000 según algunas plataformas. La situación se agrava por la escasez de medicamentos, agua potable y alimentos, generando una crisis humanitaria preocupante.
Los especialistas alertan sobre posibles brotes de enfermedades como el cólera y la fiebre amarilla, especialmente ante los daños sufridos por varios hospitales. La reconstrucción de viviendas es una prioridad, con el objetivo de albergar a quienes perdieron todo para fin de año.