El número de fallecidos por el doble terremoto en Venezuela asciende a 1943, con más de 10.571 heridos y 16.000 familias damnificadas.
La ONU estima que hay 68.000 desaparecidos, y la ayuda internacional comienza a llegar, incluyendo hospitales de campaña y médicos.
Se reportan casos de rescates milagrosos, como el de un niño de tres años que sobrevivió seis días bajo los escombros, atendido por rescatistas de Jordania.
Sin embargo, la gestión de las morgues es crítica, con cuerpos al aire libre y riesgo de enfermedades endémicas. La ONU ha enviado 10.000 bolsas para cadáveres.
Se denuncian casos de corrupción, como el robo de dinero y objetos de valor por parte de policías entre los escombros, lo que ha generado protestas y un clima de enojo e impotencia en la población.