Se destaca que las mujeres suelen ser más rigurosas con los chequeos de salud anuales que los hombres, quienes tienden a darle menos importancia a su bienestar.
Se enfatiza la importancia de tomar las riendas de la propia salud y adoptar un estilo de vida saludable, que incluya ejercicio y suplementación si es necesario.
Se advierte sobre las consecuencias de la pasividad: terminar en situaciones críticas como diálisis o terapia intensiva sin haber tomado medidas preventivas.