Se detalla la preparación de macarrones con queso y solomillo. Se comienza con una mezcla de quesos (mozzarella, parmesano, cheddar) diluidos en crema. Paralelamente, se fríe un solomillo hasta dorarlo por ambos lados, para luego pasarlo al horno a 150 grados, aclarando que al ser una carne magra, necesita cocción interna.
Mientras el solomillo está en el horno, se prepara un salteado de panceta con cebollas. Se advierte que la panceta ahumada no es salada y se dora hasta que desprenda su grasa.
Se muestra cómo integrar la pasta a la salsa de queso y se menciona la importancia de sazonar con sal y pimienta. Se describe la salsa de queso como una mezcla de varios tipos de quesos, recomendando usar tuppers transparentes para identificar los contenidos.
Finalmente, se expone el solomillo frito con los macarrones con queso. Se hace hincapié en la importancia de la cocción correcta, mostrando que el solomillo aún necesita pasar por el horno para cocinarse por dentro, a pesar de estar dorado por fuera. Se explica que al tocar la carne y oponer resistencia, está cocida; si está blanda, le falta cocción.