Se generó un debate entre los conductores sobre las polémicas del Mundial, específicamente sobre el partido entre Croacia y Portugal.
Uno de los periodistas defendió su predicción del resultado, mientras que el otro cuestionó la precisión de los análisis y la intervención de la tecnología en las decisiones arbitrales.
La discusión giró en torno a si los resultados están siendo lógicos, con la excepción de Alemania, y la intervención de la tecnología en jugadas dudosas.