Portugal se clasificó a octavos de final del Mundial tras vencer a Croacia. El primer gol del partido fue anotado por Iván Perisic.
Se generó controversia con un penal a favor de Portugal, revisado por el VAR. La jugada generó la bronca de Modric.
Cristiano Ronaldo, a quien se le anuló un gol por offside muy fino, tuvo la oportunidad de ejecutar el penal. Posteriormente, Gonzalo Ramos, quien reemplazó a Ronaldo, también fue protagonista.
Otra jugada polémica fue un gol anulado a Croacia en el último minuto por un offside milimétrico, justificado por la FIFA por el chip en la nueva pelota del Mundial que detecta con precisión estas situaciones.