Se cuestiona la validez de un allanamiento realizado por Gendarmería Nacional, debido a irregularidades en la obtención de testigos. Según fuentes, los testigos habrían sido levantados del Barrio 31 de Retiro y trasladados en una traffic a Cañitas para presenciar el procedimiento, lo cual generó dudas sobre la legalidad del acta.
La defensa de Isabel Raldes argumenta que el procedimiento podría ser nulo si no se cumplieron las formalidades legales, como la correcta identificación y lectura del acta a los testigos. Se señala que uno de los testigos no poseía DNI al momento del allanamiento, lo que agravaría la situación.
Expertos legales explican que si bien un vicio en el procedimiento puede llevar a la nulidad de la prueba, no necesariamente anula toda la causa, existiendo excepciones y reglas de exclusión probatoria. Sin embargo, la falta de identificación y lectura del acta a los testigos son puntos débiles que podrían ser utilizados por la defensa.