El juez Luis Armela ordenó un allanamiento en la casa de Jessica Sirio en Nordelta, buscando el video original de la escena del vestidor donde se habrían filmado más de 10 millones de dólares. La medida busca determinar la veracidad del video, que podría haber sido editado.
La defensa de Sirio informó al juzgado un nuevo domicilio en Nordelta, argumentando que no puede residir en su casa de Ortega y Gasset debido a daños en la puerta de servicio. El juez rechazó el pedido de detención de Sirio por falta de pruebas suficientes, pero prohibió la salida del país sin notificación previa.
Analistas judiciales consideran que las medidas tomadas por el juez son extemporáneas y que la causa ha estado paralizada durante tres años. Se cuestiona la lentitud en las pericias contables y la falta de pruebas concretas.
Se especula que la filtración del video, que podría haber sido realizada por Elías Pichirilo o algún abogado, reactivó la causa. El juez Luis Armela dejará el cargo de juez subrogante en agosto, y otro magistrado continuará con el caso.
La reconstrucción del video realizada por Diego Suárez en el vestidor de la casa de Insaurralde sugiere que Sirio grabó el material como una forma de presión o extorsión en el marco de su juicio de divorcio.