Un policía que participó en el allanamiento a una propiedad de Martín Insaurralde en 2023 declaró que la casa se encontraba deshabitada al momento del operativo. Esta afirmación contradice la versión oficial y pone en duda la escena encontrada.
El testigo señaló que los muebles estaban cubiertos con sábanas y que la disposición del vestidor no coincidía con las imágenes presentadas, a pesar de la seguridad del juez sobre la ubicación.