Organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud, alertan sobre el riesgo de brotes de enfermedades en Venezuela tras los terremotos, debido a la falta de agua potable, hospitales dañados y problemas de saneamiento.
Se destaca la urgencia de proveer medicamentos, refugios y alimentos a los desplazados. Se sigue un protocolo que estima las primeras 72 horas para rescate de personas con vida, extendiéndose a 15 días, tras lo cual aumenta el riesgo biológico por descomposición de cuerpos.