La Fiscalía alemana ha acusado a autoridades ucranianas de ordenar el ataque que dañó los gasoductos Nord Stream en 2022, calificándolo de sabotaje. Ucrania ha negado rotundamente estas acusaciones.
Los gasoductos Nord Stream 1 y 2, que transportan gas ruso a Alemania, sufrieron explosiones cerca de la isla de Bornholm, provocando fugas masivas de gas. La fiscalía alemana ha presentado cargos contra un ciudadano ucraniano, quien niega los hechos.
Este informe se produce en medio de un feroz ataque ruso contra Kiev, confirmado por el Ministerio de Defensa ruso como respuesta a ataques ucranianos contra su infraestructura civil. Los bombardeos rusos han causado daños considerables en la capital ucraniana, obligando a miles de personas a buscar refugio.
Vladimir Putin ha admitido que estos ataques han generado problemas y escasez de combustible en Rusia, como el ocurrido en una refinería de petróleo en Moscú.