La Fiscalía de Alemania ha presentado cargos contra un ciudadano ucraniano, acusándolo de haber ordenado el sabotaje de los gasoductos Nord Stream 1 y 2 en 2022. Las explosiones, ocurridas en el mar Báltico cerca de la isla de Bornholm, provocaron fugas masivas de gas y daños significativos a la infraestructura que transportaba gas ruso a Alemania.
Kiev ha negado rotundamente cualquier implicación en el ataque. El sospechoso imputado también ha negado los cargos presentados en su contra. Este incidente se produce en el contexto de la guerra en Ucrania y las tensiones geopolíticas relacionadas con el suministro energético de Europa.