La Unión Europea planea crear un sistema antidrones integral para hacer frente a la creciente amenaza. Este sistema combinaría radares de detección, sistemas de defensa aérea, drones especializados, y guerra electrónica para interrumpir la señal entre el dron y el operador.
La implementación de un sistema tan complejo presenta desafíos significativos. La fabricación de los componentes y el entrenamiento del personal podrían llevar años. Además, la rápida evolución de la tecnología de drones exige una adaptación constante de los sistemas de defensa, como se observa en Ucrania, donde Rusia actualiza sus contramedidas electrónicas cada dos semanas.
La efectividad de los sistemas antidrones se pone a prueba ante drones pequeños y baratos, capaces de saturar las defensas aéreas. La experiencia en Ucrania y Polonia, donde se han implementado módulos de detección, evidencia la necesidad de un enfoque multifacético para contrarrestar esta amenaza.