Patricia Gukovsky, venezolana residente en Argentina, compartió su angustia por la desaparición de su cuñado y sobrino en el edificio Gradisca en Macuto, Venezuela, tras el devastador terremoto.
Relató la dificultad de las labores de rescate, la falta de maquinaria pesada y la posible interferencia de autoridades locales. Patricia expresó la esperanza de encontrar sobrevivientes, mencionando que se han detectado ruidos en el edificio, aunque cada vez son más débiles. Se cuestionó la calidad de la construcción de los edificios, señalando que algunos, a pesar de ser relativamente nuevos, colapsaron fácilmente, sugiriendo el uso de materiales de baja calidad y la ausencia de sistemas antisísmicos adecuados.
Se compartió el testimonio de una vecina que describió cómo las columnas de los edificios estaban hechas de tergopol y las paredes se desintegraban en polvo, evidenciando la precaria construcción que no resistió el sismo.