Ucrania lanzó un contundente ataque sobre Moscú, golpeando la central de comunicación satelital de Tumbna y la agencia estatal de noticias TASS. El gobernador de Moscú, Andrei Orodirov, confirmó la efectividad de los ataques, que dejaron fuera de operación gran parte de la comunicación satelital rusa.
El Ministerio de Defensa ruso informó haber derribado 500 drones ucranianos, desplegados desde tierra y a 500 kilómetros de la frontera. Estos ataques se dan en un contexto de desabastecimiento de combustible en Rusia.
Por su parte, Rusia respondió con ataques a Ucrania, dejando siete muertos en las afueras de Kiev. La situación bélica se agrava con la pérdida de terreno ruso en el campo de batalla y la falta de avances en negociaciones de paz.