Pilar Ferrer compartió su experiencia de haber vivido cinco meses en Suiza como parte de un programa para jóvenes emprendedores. Allí, junto a otros 25 participantes de Latinoamérica y África, desarrolló ideas innovadoras con potencial social y ambiental.
Ferrer destacó la importancia de la conectividad y el trabajo remoto, afirmando que su oficina es su computadora y que puede trabajar desde cualquier lugar. Mencionó que su equipo está distribuido en diferentes partes de Argentina, lo que permite la colaboración en línea.