Una niña de cuatro años fue rescatada con vida tras permanecer cinco días bajo los escombros en La Guaira. A pesar de que parte de su familia había fallecido, la menor, encontrada intacta, salió sonriendo, un milagro en medio de la devastación. El rescate fue posible gracias a la intervención de equipos especializados de Estados Unidos, que detuvieron la demolición del edificio.
Este suceso resalta la importancia de no darse por vencidos y continuar la búsqueda de sobrevivientes, incluso cuando las esperanzas parecen perdidas. La fortaleza de la niña y la dedicación de los rescatistas son un testimonio de la resiliencia humana.