El calor extremo en Francia ha saturado la capacidad de las morgues en París y municipios aledaños, obligando a improvisar cámaras frigoríficas temporales. Se estima que hubo 1.200 fallecimientos, con picos de hasta 1.400 en días recientes, debido a la ola de calor.
El impacto humano de esta emergencia climática aún se está evaluando y determinará cifras exactas en las próximas semanas o meses. La masa de aire extremo se desplaza hacia el resto del continente europeo.