Las selecciones eliminadas del Mundial comienzan su regreso a casa, con recibimientos que varían según las expectativas generadas. Inglaterra, a pesar de haber clasificado a octavos con esfuerzo, tuvo un regreso discreto.
Corea del Sur enfrentó carteles de protesta y amenazas, lo que llevó a la renuncia del técnico. Escocia, con tres derrotas, tuvo un arribo silencioso a Glasgow.
Irán también regresó con un recibimiento agridulce tras quedar afuera por diferencia de gol. El caso de Congo, que tuvo un rápido regreso a casa, también se suma a las postales de eliminación.