Un estudio realizado en la Universidad de Gales del Sur, en Cardiff, ha revelado el impacto directo del estrés en la sangre humana. La investigación explica que la adrenalina y el cortisol, hormonas liberadas en situaciones de supervivencia, afectan el organismo de maneras específicas.
Si bien estas respuestas son mecanismos de defensa ancestrales, el estudio señala que la exposición prolongada al cortisol puede contribuir a la obesidad y al desarrollo de colesterol. Por ello, se enfatiza la importancia de técnicas de relajación, respiración profunda y manejo del ambiente para reducir estos efectos negativos en la salud.