La evidencia es contundente: Ana Soraya fue víctima de un femicidio. Un cuchillo con sangre y ropa manchada encontrados en la escena del crimen apuntan directamente al agresor, quien se encuentra detenido y hospitalizado.
A pesar de sus intentos por simular un accidente, el informe forense y las pruebas materiales confirman la naturaleza violenta de la muerte de Ana. El hombre, de 53 años, enfrenta graves cargos por el asesinato de su pareja.