Se expone la analogía entre la luz y las tinieblas, comparando la vida con Jesús a caminar en la luz y evitar las tinieblas, que llevan a tropezar.
Se introduce el concepto de la "trifásica del cielo", refiriéndose al Padre, Hijo y Espíritu Santo, como la conexión necesaria para andar en "buena luz" y con resistencia contra el mal.
Se realiza una oración pidiendo que aquellos desconectados de la "trifásica del cielo" puedan conectarse para tener vidas más alumbradas y productivas.