El Gobierno español, liderado por Pedro Sánchez, cerró el plazo para la solicitud de regularización extraordinaria de inmigrantes que residen en España antes del 1 de enero sin permiso de residencia y trabajo, siempre que no tengan antecedentes penales.
La medida, que fue criticada por ir a contramano de Europa al implicar la regularización en todo el espacio Schengen, recibió más de un millón de solicitudes, duplicando la previsión inicial de 500.000 personas. El proceso, iniciado el 16 de abril, permitía presentar la solicitud tanto de forma online como presencial.
Se expresa preocupación por la falta de control sobre los antecedentes de los solicitantes y las implicaciones de esta regularización masiva para la Unión Europea.