El relato de Cristian expone el drama de vivir endeudado, especialmente ante la imposibilidad de pagar el alquiler y el miedo constante al desalojo. Su situación se agrava por la pérdida de su trabajo en la construcción y la insuficiencia del sueldo de su esposa, quien trabaja en limpieza.
Con dos hijas de 11 y 15 años, la deuda de alquiler asciende a un millón doscientos mil pesos, y el propietario les ha dado un ultimátum para dejar la casa. La familia se enfrenta a la difícil decisión de separarse para poder alojarse temporalmente en casas de familiares.
Cristian anhela conseguir un trabajo fijo que le brinde estabilidad. Los datos oficiales indican que en la zona sur del Gran Buenos Aires, los alquileres aumentaron un 29.2% en el último año, mientras que los servicios públicos (luz, gas, agua) subieron un 48% y el transporte un 42.1%.