Se critica duramente a Nacho Levy, calificándolo de "imbécil" e "hipócrita" por su rol en la concientización sobre violencia de género mientras era denunciado por maltrato. Se resalta que el gobierno destinaba recursos significativos a su labor.
Se comparte el testimonio de Sofía Monacelli sobre su relación con Levy, detallando el abuso sufrido y la dificultad para salir de la relación, incluso teniendo que cambiar su número de teléfono.