Se critica la actitud de quienes defienden a Nacho Levy, acusándolos de defender "la porquería" y de ser hipócritas. Se cuestiona que, a pesar de los problemas evidentes en el comportamiento de Levy, se intente justificar su accionar o minimizar las denuncias.
Se menciona que Levy, a pesar de ser denunciado por violencia, militaba en contra de los violentos, generando una contradicción en su discurso y accionar.